No Future, el viejo lema punk, es aplicable a Beckett, sus personajes saben que no hay futuro, que estamos solos para diñarla ante la muerte, como dicen los de Tiqqun. Quizá incluso podría aventurarse una analogía entre la simplicidad de los acordes punk y la sintaxis beckettiana. A mí Beckett me deja desolada, me consume, sin embargo el punk me da fuerzas para plantarle cara al tedio y a la nada. Soy una punk beckettiana.
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Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
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